Despampanante es el aullar de la mañana,
Glamoroso despertar que abraza el misterio del amanecer.
Auxilio del hombre, refugio del inmóvil sacrificado.
De esta forma ahuyentas la femineidad nocturna?
O es que solo sigues desesperado su andar por la inmensidad del espacio?
Y, nosotros sin conocer tu verdadero destino,
Flotamos cual semillas a la deriva por el viento.
Suspendidos en tu manto invisible, esperando,
Admirando, deseando que todo este vagar tenga un sentido
O por lo menos que tenga un pronto final.
Malpefre
Malpefre
No hay comentarios:
Publicar un comentario