jueves, 10 de noviembre de 2011

ATADO A UN SUCIO RECUERDO...


...la noche continuaba en mi corazón y en realidad poco importaba en esta sucia taberna en donde hasta las alimañas sentían la presión social y el escrutinio de sus pares.

El lugar estaba repleto, pero dada la soledad y el número de fracasos consecutivos que me llevaron a imponer un nuevo régimen podía notar con claridad los espacios entre las parejas que se paseaban por el lugar como si este se encontrara más vacío.

En otras circunstancias el calor y la densidad de los cuerpos sudorosos me asquearía y me obligaría a abandonar este maldito lugar. Pensaría en lo desesperante que era ver todos esos gordos adinerados, rodeados por esas sanguijuelas maquilladas que se contonean alimentando sus egos artificiales, incitando a los  animales de esta porqueriza a gritar con más ahínco, y perturbar mi frágil paciencia.

La repugnante combinación de olor a colonia barata y orines que llegaba hasta mi mesa revolvía mi el estómago y arruinaba mi cada vez escasa botella. Lo único que al menos amortiguaba un poco este martirizante cuadro, era la espesa niebla de humo de cigarrillo, la cual, al menos me impedía apreciar la estupidez en los rostros de los que me rodeaban.

Si, normalmente mandaría todo a la mierda, pero debo resistir un poco más, sin prisas, -serénate- me decía, todo terminará pronto. 

Me calme un poco hasta que me distrajo un anciano con la mirada tan vacía como su dentadura, que balbuceando un ininteligible remedo de palabras se desplomó a mis pies. Me incline para ayudarlo a reincorporarse, pero su casi palpable olor me detuvo en seco.

Trate de hacerle señas al cantinero para que se encargara de este despojo humano que ni lástima inspiraba, pero al no recibir ningún tipo de atención desistí y solo me concentre en lograr mi objetivo, solo en esperar un poco más, - funcionara - me susurraba pausadamente - lo sé - me respondía- solo un poco más.

Fue entonces cuando note tu presencia e intente no observarte directamente, pensé que con solo mirarte de reojo sería suficiente, y lo fue, al menos hasta que te acercaste y pronunciaste las primeras palabras para saludarme, momento durante el cual sentí como la ira efervescente desaparecía de mi interior. Le pedí dos cervezas al cantinero, quien parecía seguir ignorándome, mientras, te facilite un asiento pero me dijiste que no podías quedarte y empezaste a darme explicaciones, pero yo deje de escucharte desde el instante que empezó tu negativa. Sentí que me dividí, te miraba sombrío y petrificado, ajeno al caos que me rodeaba. Pero en el exterior tu solo observabas mi sonrisa condescendiente. Te despediste muy afanada y te marchaste sin mirar atrás. 

Me senté amargado a terminar mi botella, en el preciso momento en el que el mesero traía las dos cervezas que había pedido para ti y para mí. Le mire con desprecio en un intento de desahogar la frustración y la rabia que como un frio cortante ascendía desde mis pies hasta mi rostro, endureciéndolo aún más y haciendo temblar mis manos, cosa que note al entregarle el dinero al gusano sudoroso que se hacía llamar mesero, el cual sin embargo solo me observo intrigado, como preguntándose, ¿porque este pequeño hombre tan bien vestido se encontraba en esta cloaca de negocio? ¿y qué hacía además pidiendo dos cervezas si se encontraba solo?. No lo sabía con certeza, pero me pregunte lo mismo mientras bebía las cervezas aún frías. Después, encendí un cigarrillo y me dispuse a terminar mi testaruda botella que aún se negaba a morir. 

Luego, me quede a la espera de que esa oscuridad no solo cubriera mi corazón sino que además, me consumiera por completo para poder deshacerme de todo este lastre canceroso, y tratar por fin, disfrutar de la luna llena aunque sea solo por esta última noche, antes de volver a esa brillante e insípida realidad.

Malpefre

lunes, 24 de octubre de 2011

CIEGA RUPTURA


El silencio en mis audífonos me despertó y pude observar sin querer como las luces de la calle iluminaban las gotas de lluvia que colisionaban con el vidrio de la ventana, mientras, el viento las secaba una a una dejando solo líneas polvorientas en el cristal. Más allá de ellas pude ver también los niños jugando en el callejón donde solía vivir. Note extrañado esa sobrevalorada alegría e inocencia, como si no la conociera, como si no la hubiera experimentado. En ese momento me divirtió el entender esas cosas que ya no recuerdo.

Observe estupefacto las doncellas que se paseaban como productos en una vitrina, vendiéndose sin admitirlo por un poco de ese amor superfluo y nocivo. Y una vez más me alegré al no hacer parte de esa subasta de cuerpos virginales contaminados e influenciados por la basura televisiva. 

Con mi mentón apuntando al cielo me sentí hastiado del ruido y de la basura rigurosa que te empuja y te somete convirtiéndote en un corderito más del rebaño, acercándote cada vez más al borde del precipicio de la locura. Justo cuando me sentía en el límite cerré mis ojos con fuerza esperando que el ruido parara, apreté mis puños enterrando mis uñas en las palmas de mis manos guardando la esperanza de que esta desesperación terminase pronto. De repente sentí que mi cuerpo se sacudió violentamente, aunque en realidad no me moví ni un centímetro.

En medio de mi alucinación percibí como uno de mis auriculares resbalaba por mi oreja mientras lo sentía caer. Intenté levantarlo, pero un destello parpadeante me lo impedía, mientras, sumado a este, el ruido en mi cabeza parecía acumularse.

En el cristal de la ventana solo veía gente borrosa y rayones polvorientos. Cuando por fin el destello se detuvo y sentí el reconfortante frio de la oscuridad, cerré mis ojos lentamente y con una sonrisa en mi rostro, tome el audífono renegado y lo puse en su lugar, justo antes que empezara la siguiente canción, encerrándome de nuevo en mi burbuja y aislándome de la locura del mundo exterior.

Malpefre

viernes, 21 de octubre de 2011

ANGUSTIA SIDÉREA


Recordándote mientras viajo, puedo observar como las nubes coloreadas por el Sol agonizante tratan de coquetearle a la Luna, quien aún porta su espectral velo impidiéndole apreciar ese maravilloso espectáculo.

Enmudecido por su belleza, observo como enormes torrentes de nubes se abalanzan hacia la infinidad del cielo, en un vano intento por acariciar esa esfera plateada que los observa con ojos vidriosos. Y luego, arremolinándose con un movimiento casi imperceptible casi demostrando la frustración y desesperación de no estar allí, junto a su amada, veo como se repliega para intentarlo una vez más en una carrera injusta contra el tiempo, mientras, observo impotente como esa hada celeste se eleva desde el horizonte hasta la irritante inmensidad del espacio, acechada desde la distancia por un cada vez más debilitado Sol.

Durante este ballet amorfo e intangible noto como todos esos bellísimos tonos naranjas y rojizos van tornándose cada vez más grises y oscuros abatiendo y disolviendo el algodonoso conglomerado de nubes como si fueran dependientes de la energía del Sol.

Sonrío amargamente al considerar esa posibilidad, ya que es el mismo Sol quien vilmente arrastra a la Luna por el firmamento en un ciclo interminable y caprichoso que solo esconde rencor y envidia, ya que él tampoco puede poseerla.

Solo cuando por fin ese dorado villano se sumerge en el horizonte, pude advertir como las nubes se disgregaban en pequeños cúmulos dejando en el cielo como evidencia solo unos cuantos pincelazos grises como patética demostración de su existencia y triste despojo de un amor imposible. Durante ese momento pude apreciar la magnificencia de esa bella y embriagante Luna llena, pude ver ese fantasmagórico destello áureo que porta durante sus taciturnos paseos estelares, la magia absoluta que amarra corazones y doblega voluntades, de la misma forma que mi corazón está amarrado a tu recuerdo.

Fue entonces que realmente la vi, brillante y orgullosa dominando la bóveda de ébano que constituye nuestro cielo. También me enamore, era inevitable, la única diferencia es que yo conozco mi lugar en el cosmos, pero, además de eso sentí algo de lástima por ella, allá tan sola y fría en ese lugar tan silencioso e inmenso.

Sé que nunca la tendré, se que nunca podrá siquiera saber cuánto la amo, se que moriré en otros tibios brazos y me sentiré bien, pero no feliz. Sé que moriré y me desintegrare convirtiéndome en polvo, polvo de estrellas que perdurara más allá del hombre. Y recordándote, serás única en mi existencia, por lo menos hasta que el sol muera de nuevo en el próximo atardecer.

Malpefre


viernes, 7 de octubre de 2011

CLAUSURA


Te sientes arrancado de tu manada, exiliado te ahogas y pataleas arañando las paredes de ese pozo hediondo y oscuro como tu corazón.


Atrapado, acorralado, presa del pánico y la desesperación intentas escalar por las paredes del pozo, hundiendo tus uñas en la inmundicia, fundiéndote con ella, sintiéndote extrañamente tibio e identificado con esa capa espesa y viscosa que cubre tu conciencia, pero es en ese momento que lo arruinas una vez más y siendo prisionero de tus propias palabras, que como insensibles traidores revelan tus verdaderas intenciones, ahuyentas a tus semejantes, cayendo una vez más al fondo del pozo, salpicándote y salpicando a los demás con tus afables y bien intencionadas mentiras.


Lo más absurdo de todo es que aún te sientes víctima y desmoronándote, emites un quejido sepulcral digno recordatorio de la desolación que ensombrece tu alma, la cual, ni se percata del daño y la destrucción que padece por su egoísmo.


Porque esconder tu dolor es tan natural para ti, que ya has aprendido a ocultar a su vez, y sin intención, todo el amor y toda esa belleza que en algún momento llegaste a sentir. Reduciendo tu existencia a no más que fragmentos de espejismos y sueños rotos los cuales ya nos hemos acostumbrado a interpretar. Porque más que un ser humano eres un acertijo que ni siquiera vale la pena descifrar ya que nada valioso guardas en tu interior.

Así que, despierta y repta como puedas para salir de tu enclaustramiento, escapa del pozo y permite, aunque sea por un último momento, que la luz entre por tus lánguidas pupilas antes de caer en las sombras, y así regodearte placenteramente en tu miseria una vez más.

Malpefre

martes, 27 de septiembre de 2011

EMANCIPACIÓN


Amor, sí, amor, alguien intentó ponerle un nombre hace mucho tiempo, alguien pretendió justificar la locura y el impulso que galopa desatado por mi ser de tan solo pensarte, porque cada vez que escucho tu voz es como sentirte y sé que tocarte sería como la explosión de mil soles en cada célula de mi cuerpo.

Descubrir este amor ha sido como ver la luz de nuevo, redimir mis pecados a través del doloroso placer de tu esencia, deseoso hasta la médula por tu presencia e incapaz de retirarme sin caer sangrante en esta batalla que libra mi corazón para poder combatir tu ausencia, esa terrible y asesina soledad que trata de resquebrajarme. Silenciosa traidora que intenta doblegar mi voluntad.

Lucho solo y desesperado tratando recordar algo que aún no he vivido, intentando revivir algo que aún no ha nacido, pero desde que te conocí mi percepción del universo ha cambiado de manera absurda, hasta el punto de transmutar los minutos a horas durante tu ausencia, y de mutilar sin compasión aquellos segundos que se desvanecen en una clandestina complicidad durante nuestros oníricos encuentros de los que solo la Luna puede dar fe.

Estoy dispuesto a sortear las dificultades y los obstáculos con tal de iluminar tu rostro con esa bella sonrisa, aprisionarte entre mis garras y sumergirte en un océano de paz y euforia hasta hacerte desfallecer exhausta, liberada de esa telaraña sombría que no hace más que anclarte y marchitarte.

Quiero arrancar esa mortaja con mis besos y consumirla e intentar transformarla en un velo sublime que deje ver la hermosa criatura que yace prisionera. Quiero destilar tu dolor con mi alma, que aunque no es perfecta y también tiene sus ataduras, está consciente del sacrificio que debe realizar para neutralizar tus crisis y ocupar el lugar que le corresponde en tu maravilloso corazón.

Malpefre

sábado, 24 de septiembre de 2011

SECUELAS

Te gusta jugar, siempre buscas la manera de seducirlo y de alguna manera reducir toda probabilidad de éxito solo por diversión. Sé que al final duele y que no estás dispuesto a perder eso que es tan valioso, que te ha obligado a replantear el curso mismo de tu propósito sobre esta tierra maldita.
Lleno de dudas y miedos buscas refugio sin darte cuenta del enorme cráter que llevas por corazón, y lo que es verdaderamente curioso, es que a cada paso que das, tu resquebrajado pecho se desmorona, incrementándose esa brecha, ese cráter que intentas llenar con sexo, humo y alcohol.
Pero olvidas que la soledad no es tan mala compañera, que ese rastro de ti que va quedando en el suelo, es el testigo mudo que corrobora el valor y la importancia de las cosas que aún se mantienen arraigadas a tu existencia, como las raíces de un viejo árbol que se niegan a soltar la tierra que lo vio nacer.
Así que ten presente que por mucho que huyas y por mucho que busques, lo mejor está en ti, y seguirá ahí, solo espero que no sea muy tarde para que veas y puedas reconocerte entre esa maraña de cicatrices invisibles que cubren tu rostro. Porque esas marcas intangibles, tan inmateriales como todo aquello que te atormenta, no son más que los ladrillos que componen esa muralla ocre y maloliente que te separa de esta efímera pero tan anhelada felicidad. 
Malpefre

sábado, 17 de septiembre de 2011

RECUERDO DE LOCURA


Pensando absorto en un rincón buscando rastros de ella,
todo hecho mierda y apestando a soledad,
inmóvil, pero con ganas de escalar las estrellas
y así poder copular en la oscuridad.
Gimiendo de placer al quemarme en cada una
miro hacia arriba aullando, esperando desgarrar,
luchando y tratando de hacerle el amor a la luna
en aquel telón oscuro que nos separa cada vez más.

A cada paso que doy siento que te alejas,
y agazapado bajo tu sombra murmuro que eres bella,
embriagado y resignado aún siento que me besas,
pero, al abrir mis ojos veo que no hay más que esta botella
qué como centinela silencioso me ayuda a soportar,
este inmenso dolor que a pesar de hacer mella
tu mirada y tus labios me permiten recordar.

Y así, sumergido hasta los huesos en esta inquietante locura,
como si de un mal se tratase, me rehúso a pensar,
que sin tu amor y tu paz la cordura me es nula
y que para tocarte y admirarte me es escasa la eternidad.


Malpefre

domingo, 11 de septiembre de 2011

Deus ex machina

Evadir la claridad de tus ojos y no ensimismarme en tu esquiva sonrisa, mientras un suave pero firme apretón sujeta mi mano... me hace pensar en cuan fugaz podría ser nuestro próximo encuentro.


Sería inapropiado buscarte entre la multitud, lo se... es una constante lucha que me hace dudar y me aferra a ese dulce recuerdo.
Aquel día que pronto se hizo noche, quiebra mi determinación y me hace maldecir por no verte allí.


Solo un amplio y vaporoso humo abraza el contorno de mis hombros cerca de ti, huele a lluvia como en aquel momento, cual decadente y árido panorama, que la la vez me hace desear más.


Acaso alguna vez hubo un comienzo...? no podre decir que esto tendría un final.


Por
Vanessa Araujo

viernes, 2 de septiembre de 2011

AURORA

Estuviste al principio, fuiste la primera, la Eva de mis maldiciones y mis ilusiones. Contigo conocí el amor y empecé a entenderlo, pero no pude domarlo y por eso pague, pero pague bien, enredándome y enfrentándome en esa lucha, rasgando mi piel de tanto correr entre espinos, hasta llegar al núcleo y encontrar la verdad, esa oscura verdad.
Te vi transformarte y partir, por eso intente volar, salir a la superficie pero era tarde y me ahogué. Morir no me importó, morir era delicioso si lo hacía por ti, era la razón por la que respirábamos y dejábamos que las nubes cubrieran nuestros delirios en esa época, cuando aún eramos niños.
Ahora, te veo en la distancia y recuerdo sonriente las cosas que aprendimos y que perdimos, porque perder, no significa desaparecer, y no ser el elegido, tampoco, porque por no serlo te gane a ti. Te gane de una manera mejor, te gané de una manera única y especial sin dejar de morir por ti.
Eres la musa viva en espera de un poeta loco y desesperado, eres como el suave alivio que recibe un náufrago con la llegada de la tierra bajo sus pies, eres bella, eres misteriosa y secretamente apasionada.
Estás loca y la locura de tus actos esta entendida en las cicatrices de tu alma, que se manifiestan como un jeroglífico indescifrable para la mayoría que no confía en su propia demencia. Porque hay que estar un poco loco para amar, un poco loco para dejar abierta esa puerta, y dejar que entre luz a ese rincón oscuro en tu corazón.
Sé que no eres perfecta, estas llena de mentiras y desilusión, acrecientas tus defectos y vives una invención para disimular tu descontento con la vida misma. Y es que a veces la vida no es la que es injusta, tal vez seamos nosotros, y nuestras estúpidas decisiones, porque hay  momentos en que nos dejamos engañar y saltamos al vacío esperando que esa persona esté allí para sostenernos y solo encontramos soledad, y por esto nos aislamos para curar nuestras heridas, para que al final nos hallemos mordisqueando nuestras propias cicatrices y alimentando ese animal oscuro, amontonando nuestros miedos capa sobre capa, hasta sofocarnos por nuestros propios pecados.
Pero yo estoy aquí, así que salta, vuela, elévate hasta el firmamento tranquila, por que debes saber que aunque lobo, puedo sostenerte entre mis colmillos sin lastimarte y acompañarte en tu búsqueda de nuevas ilusiones y esperanzas de felicidad, así como la aurora 
que se adelanta a la oscuridad de la noche antes de encontrar el amanecer.

Malpefre

miércoles, 31 de agosto de 2011

REDEMPTION


Te detesto, detesto la forma en que te has arraigado en mi columna vertebral, me incomoda el hecho de extrañarte, y no es que nunca haya extrañado, es solo que no soporto admitir que me hace falta esa parte de mí que ha muerto por ti.
Tú, asesina, víbora venenosa y sensual que después de morderme y hacerme probar tu poción, huyes desapareciendo en medio de esa selva de cuerpos y sangre dejando tras de ti, nada más que un rastro de piel muerta, como símbolo inanimado de lo que está por venir.
Pero mientras escapas te mueves lenta y errática porque sabes que estás tan envenenada como yo, y que además portas mi marca, cicatriz del amor que sentiste, pero después de tanto huir, te encuentras mutilando violentamente pedazos de ti, llenándote de un odio autoinflingido tratando de deshacerte de mí, sin darte cuenta que no es a mí a quien estas tratando de exiliar de tu mente; es la bestia, tu verdadero y eterno enemigo. Yo solo fui un catalizador, un intermediario, solo fui el carcelero de que abrió tu celda, y que por ello pagó las consecuencias.
Estas inmersa en una lucha contra ti misma, intentando vanamente de destruir una parte de ti que no te pertenece, pretendiendo inútilmente convertirte en esos maniquíes mutilados que ves andando en las calles, entes vacíos en un mundo en donde el valor de las personas esta dado por el número de veces que presiona una tecla.
No entiendes, ni tu misma existencia está preparada para desprenderse de esto, porque en realidad, están compuestos de lo mismo y existiendo en el mismo lugar. Por eso siento lástima por ti, ya que nunca sentirás la libertad de quitarte la máscara, de correr libre y tener la fuerza, la confianza y el amor, del lobo.
Malpefre

lunes, 29 de agosto de 2011

DERROTA


No estoy complacido con lo que siento, pero me doy cuenta que el problema no es definir mis sentimientos; porque sé cuáles son y a donde me llevan.
El problema es tratar de controlarme, de dosificar la expresión y repercusión de mis emociones, ya que siento que no puedo engañarte aunque debería hacerlo, no porque lo merezcas sino porque la mentira hace parte de nuestra rutina diaria, además de ser un excelente mecanismo de defensa, y también porque no puedo entregar todo en el primer contacto.
Al principio temía perderte pero ahora temo nunca haberte tenido. Ni siquiera entiendo porque te pienso tanto y el que no me importe perderme, hasta el punto de perder el sentido de las cosas que digo e inclusive terminar pareciéndome cada vez más a esa bestia interna que compite intensamente conmigo por tenerte.
No me concierne el estado mental del idiota que me contiene, ni la pasión con la que se deja llevar siempre, no tiene sentido, carece de toda lógica. Cómo entender o querer algo si no está allí, si no es tangible, como anhelar algo que no conoces del todo y que además está empezando a desvanecerse.
Es como estar embrujado; escuchar voces nocturnas, imaginar encuentros furtivos, creer sentir el suave tacto femenino justo antes del amanecer, solo para despertar sudando y maldiciendo a la madrugada por negarte, una vez más, la reconfortante inconsciencia del sueño.
Embrujo de dos entes, en el que nos acuchillamos ferozmente mientras nuestras bestias, nuestros verdaderos rostros, observan impotentes cómo se derrite nuestra esencia hasta moldearse en una nueva máscara, una nueva coraza, y así empezar todo de nuevo, solo que en esta oportunidad nos miramos como extraños y sentimos como la indiferencia es la que llena nuestras cabezas alimentándose y volviéndose cada vez más presente. Pero en el fondo mordiéndonos la lengua de angustia a la espera de que la bestia vuelva a continuar la batalla, y de esta manera renacer una vez más en la primavera de tu veneno.

Malpefre

DESMEMBRADO

Por ahora estoy vacio, el lobo está ausente, quizá sea porque he abusado de él ya que cuando aparece cree controlarlo todo pero en realidad no es más que una trampa para expresar sentimientos ocultos que puedan desconcertar el ente racional que me esclaviza. Incluso yo vivo engañado creyendo manipular ese fenómeno natural. 

Porque todo se reduce a lo mismo, poder, control, quien provoca la descarga, quien es el verdugo que decapita nuestras ilusiones con esa hacha de verdades incompletas y juicios precipitados, porque la vida está llena de decisiones tinturadas en tonos grises pero forjados en nuestro corazón a través de la más profunda oscuridad.  Esa oscuridad que el subconsciente controla. 

Ese control que no es más que una burda y barata parodia adornada de plástico y de amistades con fecha de vencimiento. Tan obsesionados estamos, tan alerta creemos estar, que olvidamos mirar hacia adentro, ignoramos nuestro instinto con regularidad, no dejamos que salga a flote la bestia interna, el Lobo. 

Porque si en la historia de la humanidad hay un sentimiento genuino, original, que viene incrustado en nuestros genes es el egoísmo, somos egoístas por naturaleza, ególatras, víctimas de la auto adoración del Yo consiente, hasta el punto de cegarnos a la verdadera felicidad. Porque hasta concebir una amistad es un acto egoísta, donde soportamos las estupideces de otra persona por temor a estar solos, por temor a enfrentar la bestia que ronda nuestras cabezas constantemente.

Pero no, debo resistir, debo abrazarlo y entenderlo, aún cuando me hallo tan vacio y tan solo. No puedo dejar de intentarlo, tengo que tratar de salir, de luchar, como lucha un polluelo contra la coraza que lo sostiene, porque de igual manera en esa coraza nos crearon y en ella nos desarrollamos pero cuando salimos de ella es que verdaderamente empezamos a vivir. 

Así que esperare en movimiento, siguiendo la torturante rutina que mata nuestro espíritu, esperare a que vuelva y empezaremos una vez más nuestra danza, nuestra batalla, nuestra tragicomedia en donde soy el protagonista, el villano y el espectador, donde él participa a su vez en mi obra y, mirándome desde el interior sonríe complacido. 

yo, mientras tanto, de pie en algún lugar abarrotado de gente levanto la mirada sonriendo y lo dejo estar, mientras siento como ese velo sombrío asciende lentamente por mi rostro una vez más hasta finalmente tomar el control. 


Malpefre

LEONA

La conversación silenciosa que sostienen nuestras miradas no es solo un acontecimiento poético y efímero. Sucede cuando las almas de dos individuos se encuentran en ese punto intermedio en donde las frecuencias de nuestro ser primitivo se entrelazan y dejan de luchar. 
Pero esta tregua no es estática ya que las bestias etéreas que nos poseen se alimentan mutuamente formando un nexo que permite que este sentimiento, este ímpetu, trascienda hasta los más profundos niveles de la inconsciencia permitiéndonos, a ella y a mí, seguir consumiéndote, aún en sueños. Convirtiéndose en una fuerza erotizante que hace que se crispe mi pelaje, que tense mi mandíbula hasta el punto de desear tomarte gentilmente entre mis garras y morderte en el cuello, y sentir tu melena cayendo sobre mi rostro, y con mi lengua percibir el pulso de tu corazón, mientras, escucho el jadeo de ansiedad y pasión que corre por tu interior envenenándome mientras descargo ese corrientazo de placer dentro de ti, hasta hacerme humano de nuevo, todo esto en un segundo de tu mirada, un centímetro de tu piel. 
Por esto no me despojes de tus sentidos, no dejes mi alma sin alimento, permite que nuestros ojos se comuniquen, que nuestros demonios comulguen y entren en trance, deja que nuestras esencias se mezclen en una amalgama de sensaciones y experiencias que duren aunque sea un poco más, ya que ambos sabemos que al final del día no seré más que un simple y sucio recuerdo, recuerdo que tarde o temprano desecharas.


Malpefre

Sientes gemir el cielo sollozante sobre tu rostro, quejándote como un niño ingrato por las cosas que ya posees, sintiendo añoranza por un pasado mejor y más brillante, aún esperando revivir ese chorro de felicidad efervescente que se desborda por tus ojos. 
Aislado sin hallar tu lugar, perdido en la búsqueda de ese ideal, corriendo el riesgo de matar una parte de ti tan solo para poder encontrar el amor. Dando todo hasta dejar nada más que un cascarón vacío, temeroso, petrificado, cubierto bajo el húmedo manto nocturno disfrutando inmóvil a la espera de sentir esos besos y caricias que el cielo te proporciona y que nunca lograras emular.
Te entiendo, comprendo tu miedo, entiendo la confusión con la que luchas constantemente. Y bajo la cual escondes esa belleza infinita que alcanzo a vislumbrar en tus ojos desde el instante en que nuestros labios se separan, justo cuando esa conexión que nos aísla de la realidad por unos pocos segundos se interrumpe temporalmente, y nos hace caer en una peligrosa espiral descendente al deseo, acelerados por el latir de nuestros corazones quienes toman el control. 
Puedo sentir tu pulso sobre mi piel, puedo sentir como la decadencia de mi alma putrefacta trata desprenderse de tanta luz, intentamos matar esto, intentamos callarlo pero está allí, acechando de nuevo, esperando a que fallemos para mordisquear nuestras almas, solo por el placer de vernos abatidos y sometidos por la mente racional, por la materialidad del simio, del hombre, engañados, sonriendo como estúpidos sin darnos cuenta de que al unir nuestras almas y nuestros cuerpos, dejamos al mono encerrado y somos verdaderamente libres, y quien sabe, tal vez algún día  felices.


Malpefre

SENTADO EN EL LOTO

Murmullo ininteligible de cabezas huecas me rodea, pequeñas islas de individualidad que nunca llegaran a nada, completo desperdicio del barro primordial que nos moldeó. 
En todo este caos solo una luz logra sobrevivir a tanta mierda y a tan ensordecedora estupidez. 
Tu sonrisa, tu mirada, tus pincelados ojos y tus esculpidos labios. Quien eres?, porque no te puedo perder entre esta horrible hediondez que representa la existencia humana. 
¿O es que tan solo eres una fantasía más y soy yo el que está siendo engañado de nuevo por la bestia que me consume y me distrae tratando de escapar? Tal vez por eso es que me acerco a ti, para tirarle un hueso y aplacarla un poco, solo un poco más. 

Consumirte y alimentarme de ti, usarte como herramienta en mis vanos esfuerzos por encontrar paz, por lograr superar este vacío y engullir esa luz. Todo esto para luego hallarme perdido en esta cacofónica existencia una vez más; en esta inacabable locura, y esperar de nuevo, aquí sentado, a que esa luz retorne y permanezca conmigo para siempre.


Malpefre

MÁSCARA

Tú, quimera racional que cree tener el control, 
manojo de hueso y sangre combinados al azar por el magnífico misterio de la naturaleza, 
seguro de tu superioridad menosprecias la existencia de tus semejantes, y entonces,
te revuelcas de rabia ante la ineptitud y carencia de sentido en tus esfuerzos patéticos por subyugar esa fuerza fundamental de tu existencia, que es tu ser interior.
Compuesto por ese animal que se agazapa entre las sombras, sombras creadas por tu inseguridad y arrogancia, 
te enzarzas en una lucha en la cual ya auguras el resultado, descúbrete, reconoce tu verdadero lugar, 
advierte que no eres tú quien tira de los hilos, que solo eres la marioneta de los impulsos nerviosos y del torrente de hormonas que componen tu instinto, 
solo así, podrás sobrevivir, para alcanzar la gloria de estar completo, de ser uno, y de liberarte de tus ataduras, definitivamente.


Malpefre

LA HORA MUERTA

Despampanante es el aullar de la mañana,
Glamoroso despertar que abraza el misterio del amanecer.
Auxilio del hombre, refugio del inmóvil sacrificado.
De esta forma ahuyentas la femineidad nocturna?
O es que solo sigues desesperado su andar por la inmensidad del espacio?
Y, nosotros sin conocer tu verdadero destino,
Flotamos cual semillas a la deriva por el viento.
Suspendidos en tu manto invisible, esperando,
Admirando, deseando que todo este vagar tenga un sentido
O por lo menos que tenga un pronto final.


Malpefre

ESTADOS

Penumbra, manto que me abraza y bajo la cual encuentro bienestar, estado característico de esas intensas situaciones que te marcan, esos compuestos, esas sustancias en tú cabeza que te embriagan y te hacen perder el sentido de la realidad.

Luz, maravillosa energía que brota en el instante posterior al picor que produce la aguja, sentir el ardor cósmico ascendiendo lentamente por mis venas y que permite desdoblar mi alma para así trascender como mis ancestros y regresar al estado primitivo, a la primera esencia y ser puro de nuevo, ser perfecto.

Oscuridad fría, mensajera de muerte, soledad, angustia y abandono. Pero en realidad solo es un nuevo comienzo, una puerta que se abre y aunque suene paradójico es el mejor lugar para observar la LUZ.


Malpefre

LOCO

Acostado en mi habitación, con mis ojos apuntando hacia el techo, siento como me cubre una felicidad histérica que se desplaza como una serpiente y me inyecta su veneno letal crispando mis nervios y obligándome a cuestionar mi cordura. 
Mi subconsciente como una bestia acorralada se defiende e intenta traerme de regreso, solo logrando hundirme un poco más en la locura de estar cuerdo, o aparentemente cuerdo al menos. Hiperventilando de ansiedad, me levanto y enfrento mi sombra que ríe y se estremece ajena a mi existencia cual llama agitada por la fría brisa de la madrugada. 
Y es, en ese momento, que entiendo y resignado me siento de nuevo, al tiempo que ella, mi sombra, me mira y sintiendo pena por mí regresa a su lugar para estar juntos de nuevo y para siempre.


Malpefre

ILUSIÓN DEL DESTINO

...Y así, escudriñando en tus ojos noto ese brillo, esa alegría oculta que, deseando salir, me hace señas con los labios y me coquetea, me hipnotiza, extrayendo de mí, cosas que pensé nunca iba a experimentar de nuevo. 
Cuando por fin me doy cuenta de lo que sucede me hallo atrapado por tu resplandor y en realidad no me importa mucho, porque me encanta sumergirme en ese océano de tranquilidad y paz que tu presencia me proporciona, embriagado por tu belleza. 
Una combinación irresistible. Por eso dejo mi armadura y mis armas a un lado y lentamente me entrego a las corrientes del destino que, aunque traicioneramente me han seducido antes, esta vez me muestran (eso espero) el verdadero camino,
Contigo


Malpefre